sexta-feira, 9 de março de 2012

PROGRAMA HAARP



Artigo em espanhol de 2003 que fala sobre o HAARP , agradecimento ao Daniel que traduziu para o português e segue a tradução logo abaixo do final do espanhol.






PROGRAMA HAARP
El Parlamento Europeo, la Duma rusa y científicos, médicos y defensores del medio ambiente de todo el mundo están unidos en la misma preocupación: el Programa HAARP. Este proyecto estadounidense oficialmente investiga la ionosfera, pero sus responsables directos son la US Navy y las US Air Force, lo cual hace suponer que los objetivos son militares. Sus posibles utilizaciones van desde alterar el clima a interrumpir todas las comunicaciones.
Texto: Marta Iglesias
El clima como arma de guerraLas investigaciones relacionadas con este proyecto existen desde los años 60, pero es ahora cuando se han retomado, reunido y dotado de fondos. Desde España el científico y Portavoz de Ecologistas en Acción para temas nucleares, Paco Castro, afirma que "el Programa HAARP, junto con otros programas de armamento, constituyen un proyecto coordinado que aparece con la Administración Bush. Están encaminados a mejorar y modernizar la industria de armamento estadounidense e introducen elementos desconocidos hasta el momento, como el disparo de radiación electromagnética". Desde EEUU, la Dra. Rosalie Bertell va más allá al declarar que "la capacidad de la combinación HAARP/Spacelab/cohete espacial de producir cantidades muy grandes de energía -comparable a una bomba atómica-, en cualquier parte de la tierra por medio de haces de láser y partículas, es aterradora. El proyecto será probablemente 'vendido' al público como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para reparar la capa de ozono". Lo que se refleja claramente en los artículos publicados sobre el tema es que todos los proyectos del Ministerio de Defensa estadounidense están agrupándose en uno.¿El clima a sus pies?En Alaska, rodeada de bosques y altivas montañas nevadas, se ubica la base de trabajo del Programa de Investigación Aurora Activa de Alta Frecuencia, o Programa HAARP según sus siglas en inglés. Un conjunto de antenas emisoras de ondas y un transmisor de potencia se encargan de enviar ondas de alta y baja frecuencia a la ionosfera. Esta capa de la atmósfera actúa como un espejo, devolviéndolas a la superficie terrestre convertidas en las ondas más bajas del espectro electromagnético. Con este sistema se pueden emitir comunicaciones más allá del horizonte sin necesidad de recurrir a los satélites, mejorar las comunicaciones con los submarinos -ya que las ondas de baja frecuencia se transmiten fácilmente en el agua-, hacer prospecciones petrolíferas o de yacimientos minerales, o detectar aviones o misiles que vuelen bajo. Todo es cierto y corresponde a la versión oficial estadounidense, que afirma que no hay nada más detrás, pero las mentes científicas y políticas apuntan otros posibles usos tras este programa. Sin ir más lejos, todas estas capacidades utilizadas como arma defensiva podrían aniquilar todas las comunicaciones, enemigas y propias. Ofensivamente inclinarían la balanza a la hora de invadir un país, tras conocer que tiene pozos petrolíferos o minerales aún sin explotar. Pero, sin duda, la conclusión más alarmante de los científicos es que este sistema puede alterar el clima, y si ello consigue hacerse controladamente, utilizarlo como un arma. De esta manera, pueden producirse tormentas, sequías o huracanes para arruinar un país. Paco Castro explica el funcionamiento de los calentadores ionosféricos que utiliza el Programa HAARP comparándolos con un gran horno microondas: "al disparar a zonas bajas producirías un calentamiento de la baja atmósfera, sería un calentamiento local y haría que el agua contenida en todos los seres vivos que estuviesen expuestos, se calentara y les produjera la muerte. Un calentamiento en la alta atmósfera es impredecible, porque estaría provocando desde una alteración local del clima hasta alterar las propiedades de 'filtro' que tiene la atmósfera. Con ello, los rayos cósmicos que vienen del espacio dejarían de filtrarse en la ionosfera, y harían llegar su radiación a la superficie de la tierra". Para muchos científicos, las pruebas del HAARP serían responsables del cambio climático de El Niño, los aerolitos o incluso la ola de calor que hizo subir en Melilla la temperatura de 20 a 40 grados en cinco minutos. Aunque no hay pruebas, sí es evidente que alterar el equilibrio de la atmósfera, actuando directamente sobre ella, traerá consecuencias impredecibles.
Alteraciones mentalesSi resulta escalofriante y casi de ciencia ficción imaginar que el Gobierno de Bush se prepara para dominar el clima a su antojo, más estremecedor es constatar un dato evidente: el efecto que una emisión de ondas de baja frecuencia tiene en el cerebro de todas las especies del planeta. Un documento de la Cruz Roja Internacional advierte de los efectos negativos de la energía radiada e indica las bandas de frecuencia que los produciría. Éstas se corresponden con las que puede transmitir el HAARP. Casualmente EEUU afirma que uno de los usos del Programa es localizar yacimientos minerales bajo tierra y para eso la frecuencia necesaria es la misma que produce trastornos en la mente humana, que van desde la desorientación, al despertar de capacidades paranormales. Para hacernos una idea de la influencia de las ondas en la mente humana debemos remontarnos a los estudios que el profesor Schumann hizo en los años 50, que constataban que hay un efecto de resonancia entre la tierra, el aire y la ionosfera, cuyas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales humanas y de todos los mamíferos. Estas llamadas Ondas Schumann son fundamentales para la vida y cuando faltan producen graves problemas de salud, como les sucedía a los astronautas antes de que instalaran generadores artificiales de estas ondas en las naves. Sin estas ondas se producen dolores de cabeza, migrañas, desvaríos, se desajustan los ritmos cardiacos... La alteración de las mismas producen efectos más graves. En los animales uno de los efectos inmediatos sería que alteraría las rutas de migración de aves y peces, al influir sobre los campos de energía sobre los que se guían.
La preocupación que está generando este programa militar está calando más allá de los ámbitos científico y medioambiental.

 El HAARP tiene la capacidad de "dañar la mente de poblaciones enteras,
utilizando ondas de muy baja frecuencia", según la Duma rusa.
La eurodiputada sueca Maj Britt Theorin ha liderado en la UE un sector que consiguió que en 1998 la Comunidad estudiase el programa. El resultado se publicó al año siguiente y afirmaba que "pese a los convenios existentes, la investigación militar sigue basándose en la manipulación medioambiental como arma". Se había pedido reiterativamente que EEUU mandase a alguien a explicar el programa y nunca acudió nadie. Tres años después, la Duma rusa señalaba que resulta sorprendente que tras estas conclusiones la UE no volviera a ahondar en el tema y que las informaciones no se filtraran a la prensa. Paco Castro opina que esto "tiene que ver con el hecho de que se buscan noticias espectaculares, y con que somos presos de lo que es de actualidad. No quiero pensar que existe autocensura u otra censura peor".
De ser ciertas todas estas informaciones nos espera un futuro negro, que ya auguraba la serie -para muchos fantasiosa- Expediente X: una única potencia que domina los sistemas de comunicación, el clima y las mentes humanas; capaz de generar una guerra para hacerse con recursos mineros ocultos y sin miramientos a la hora de engañar a los ciudadanos del mundo sobre sus verdaderas intenciones. ¿Hasta dónde pretende extender su dominio el ser humano? "Yo creo que no tiene límite, mientras haya personas sin escrúpulos dispuestas a avanzar en este sentido -sentencia Paco Castro-. Podemos pensar que el ser humano avanza, que cada vez progresamos más y que vivimos cada vez en un mundo mejor, pero la verdad es que es muy discutible. Esto es evidente si observamos el siglo XX que hemos vivido, donde ha habido dos bombas nucleares, la catástrofe de Chernobil, y un montón de avances que se han usado para destruir y matar. Está claro que el avance científico no garantiza, ni mucho menos, el progreso humano, y lo digo con dolor porque soy científico. Hace falta algo más para que este tipo de programas no existan o que los conocimientos se usen para el bien común, y ese algo más está fuera de la ciencia. Está en la sociedad, en la política, en los principios éticos de la gente".∆



Tradução para o Português por Daniel
PROGRAMA HAARP
O Parlamento Europeu, a Duma russa, e científicos, médicos e defensores do meio ambiente de todo o mundo estão unidos na mesma preocupação: o Programa HAARP. Este projeto estadunidense oficialmente investiga a ionosfera, mas seus responsáveis diretos são a US Navy e a US Air Force, o qual faz supor que os objetivos são militares. Suas possíveis utilizações vão desde alterar o clima a interromper todas as comunicações.
O clima como arma de guerra
As investigações relacionadas com este projeto existem desde os anos 60, mas agora quando retomado, reunido e dotado de fundos. Desde Espanha o cientifico e porta-voz de Ecologistas em Ação para temas nucleares, Paco Castro, afirma que “o Programa HAARP, junto com outros programas de armamento, constituem um projeto coordenado que aparece com a Administração Bush. Estão encaminhados a melhorar e modernizar a indústria de armamento estadunidense e introduz elementos desconhecidos até o momento, como o disparo de radiação eletromagnética”. Desde EEUU, a Dra. Rosalie Bertell vai além ao declarar que “a capacidade da combinação HAARP/Spacelab/foguete espacial de produzir quantidades muito grandes de energia, -comparável a uma bomba atômica-, em qualquer lugar da terra por meio de raios de laser e partículas, é aterradora-, O projeto será provavelmente “vendido” ao público como um escudo espacial contra a entrada de armas ao território nacional ou, para os mais ingênuos, como um sistema para reparar a camada de ozônio”. O que se reflete claramente nos artículos publicados sobre o assunto é que todos os projetos do Ministério de Defesa estadunidense estão se juntando em um só.

O clima aos seus pés?
Na Alaska, rodeada de bosques e altivas montanhas nevadas, esta situada a base de trabalho do Programa de investigação Aurora Ativa de Alta Freqüência, ou Programa HAARP segundo suas siglas em inglês. Um conjunto de antenas emissoras de ondas, e um transmissor de potencia encarregassem de enviar ondas de alta e baixa freqüência à ionosfera. Esta capa da atmosfera atua como um espelho devolvendo-as a superfície terrestre convertidas nas ondas mais baixas do espectro eletromagnético. Com este sistema podem-se emitir comunicações além do horizonte sem necessidade de recorrer aos satélites, melhorar as comunicações com submarinos -posto que as ondas de baixa freqüência são facilmente transmissíveis na água-, fazer prospecções petrolíferas ou de jazidas minerais, ou detectar aviões ou mísseis que voem baixo. Tudo é correto e corresponde à versão oficial americana, que afirma que não tem nada mais por trás, mas as mentes cientificas e políticas apontam outros usos para este programa. Sem ir muito longe, todas estas capacidades utilizadas como arma de defesa poderiam aniquilar todas as comunicações, inimigas ou próprias.
Ofensivamente poderiam inclinar a balança na hora de invadir um pais, depois de conhecer que tem poços petrolíferos ou minerais ainda sem explorar. Mas sem duvida, a idéia mais alarmante dos científicos é que este sistema pode alterar o clima, e se consegue ser feito de maneira controlada, pode ser utilizado como arma. Deste jeito, podem produzir tormentas, estiagens e furacões para arruinar um pais. Paco Castro explica o funcionamento dos aquecedores ionosféricos que utiliza o Programa HAARP comparando-os com um grande microondas: “ ao disparar a zonas baixas produziria um aquecimento na baixa atmosfera, seria um aquecimento local e faria que a água contida em todos os seres vivos que estivessem expostos, esquentasse e provocara sua morte. Um aquecimento na alta atmosfera é imprevisível, porque provocaria desde uma alteração local do clima até alterar as propriedades de “filtragem” que tem a atmosfera. Sendo assim os raios cósmicos vindos do espaço deixariam de ser filtrados pela ionosfera, e fariam chegar sua radiação até a superfície terrestre”. Para muitos científicos, as provas do HAARP seriam responsaveis pela mudança climática de El Niño, os aerólitos ou inclusive da onda de calor que fez aumentar a temperatura de 20 até 40 graus em cinco minutos. Mesmo não tendo provas, fica evidente que alterar o equilíbrio da atmosfera, atuando diretamente sobre ela, trará conseqüências imprevisíveis.
Alterações mentais
Se resulta assustador e quase de ciência ficção imaginar que o Governo Bush se prepara para dominar o clima ao seu gosto, mais estremecedor é constatar um fato evidente: o efeito que tem uma emissão de ondas de baixa freqüência no cérebro de todas as espécies do planeta. Um documento da Cruz Vermelha Internacional adverte dos efeitos negativos da energia radiada e indica as bandas de freqüência com as quais seriam produzidas. Estas se correspondem com as que podem ser emitidas pelo HAARP. Coincidentemente EEUU afirma que um dos usos do Programa é localizar jazidas minerais embaixo da terra e para isto a freqüência necessária é a mesma que produz transtornos na mente humana, que vão desde a desorientação, ao despertar de capacidades paranormais. Para fazermos uma idéia da influencia das ondas na mente humana devemos começar nos estudos que o professor Schurman fez nos anos 50, que constatavam que tem um efeito de ressonância entre a terra, o ar e a ionosfera, cujas ondas vibram na mesma freqüência que as ondas cerebrais humanas e de todos os mamíferos. Estas chamadas ondas Schurman são fundamentais para a vida e quando faltam produzem graves problemas de saúde, como acontecia com os astronautas antes que fossem instalados geradores artificiais destas ondas nas naves. A falta destas ondas produz dores de cabeça, neuralgias, devaneios, e desajustes dos ritmos cardíacos... A alteração das mesmas produz efeitos mais graves. Nos animais um dos efeitos imediatos seria a alteração das rotas de migração de aves e peixes, ao influenciar sobre os campos de energia nos quais eles guiam-se.
A preocupação que esta gerando este programa militar esta tocando alem dos âmbitos científicos e meio ambientalistas.
O HAARP tem a capacidade de “provocar danos de populações inteiras, utilizando ondas de muito baixa freqüência”, segundo a DUMA russa.


A Euro deputada sueca Maj Britt Theorin tem liderado na EU um setor que conseguiu que em 1998 a Comunidade estudasse o programa. O resultado foi publicado no ano seguinte e afirmava que “a pesar dos convênios existentes, a investigação militar continua baseando-se na manipulação meio ambiental como arma”. Solicitou-se aos EEUU enviar alguém para explicar o programa e nunca foi ninguém. Três anos depois, a DUMA russa assinalava que resulta surpreendente que trás estas conclusões a EU no voltasse a afundar no assunto e que as informações não saíssem na imprensa. Paco Castro opina que isto “tem a ver com o fato de que se procuram noticias espetaculares, e como estamos presos ao que é atualidade. Não quero pensar que existe autocensura ou outra censura pior”.
De ser confirmadas todas estas informações, nos espera um futuro negro, que já era augurado pela serie –Para muitos fantasiosa- Arquivos X: uma única potencia que domina os sistemas de comunicação, o clima e as mentes humanas, capaz de gerar uma guerra para conseguir recursos minerais ocultos e sem escrúpulos na hora de enganar aos cidadãos do mundo sobra suas verdadeiras intenções. Até onde pretende estender seu domínio o ser humano? “Eu acredito que não tem limite, enquanto existam pessoas sem escrúpulos dispostas a avançar neste sentido – sentencia Paco Castro-.
Podemos pensar que o ser humano avança, que cada vez progredimos mais e que vivemos num mundo melhor, mas a verdade é que isto é muito discutível. Isto fica evidente se observamos o século XX que vivemos, onde teve bombas nucleares, a catástrofe de Chernobyl, e um monte de avanços que foram usados para destruir e matar. Fica claro que o avanço cientifico não garante, nem muito menos, o progresso humano, e falo com dor porque sou cientifico. Faz falta alguma coisa para que estes tipos de programas não existam ou que os conhecimentos sejam usados para o bem comum, y este algo mais está fora da ciência. Está na sociedade, na política, e nos princípios éticos da gente”.


Fonte: www.lagoaviva.org
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